El miedo, la suerte y la muerte

El miedo, la suerte y la muerte

Javier Salvago
EL MIEDO, LA SUERTE Y LA MUERTE
Colección: Graffiti

ISBN: 978-84-943604-5-9
13,5 x 21,5 cm.
C/IVA   15 €      S/IVA  14,42 €

JAVIER SALVAGO (Paradas, Sevilla, 1950). Guionista de radio y televisión, columnista, memorialista, y, ante todo y sobre todo, poeta, se estrena con el presente volumen como cuentista. Durante treinta años ha vivido de su trabajo de guionista, colaborando con algunos de los más importantes comunicadores de este país. Como poeta, ha publicado una decena de libros que han merecido premios tan prestigiosos como el Premio Nacional de la Crítica. Ha publicado asimismo dos volúmenes de memorias: Memorias de un antihéroe y El purgatorio. Poemas suyos han sido traducidos a varios idiomas y han aparecido en notables estudios y antologías.

EL MIEDO, LA SUERTE Y LA MUERTE son los tres ejes esenciales sobre los que gira esta colección de cuentos fantásticos, que tiene la rareza añadida de ser el primer libro de relatos del poeta Javier Salvago. Historias de miedo, de intriga, de cosmocción, del más acá, del más allá y el más adentro, irónicas casi siempre, puesto que la vida y la muerte son, en estas páginas, una sucesión de ironías, de equívocos, de burlas de la suerte o del destino. Por el libro des lan fantasmas que se resisten a abandonar este mundo, tipos más o menos normales que acaban convertidos en asesinos, gente afortunada sin saberlo que se siente ignorada o maltratada por la fortuna, seres alucinados por extravagantes teorías que los conducen al delirio y a la autodestrucción. Sin embargo, sobre un panorama tan aparentemente desolador, brilla siempre un guiño del humor: “… una repentina ráfaga de aire fresco trajo el multimillonario boleto de los Euromillones, que planeó un instante y acabó aterrizando unos metros delante de Jaime. Inmerso en un mar de confusos pensamientos, llegó a la altura del boleto, lo piso, sin verlo, y siguió su camino, de regreso a casa, sin advertir que llevaba trece millones ciento treinta y un mil trescientos trece euros pegados a la suela de su zapato.”

Cristina Fernández Cubas