Plasma Virago

Plasma Virago

Shangay Lily
PLASMA VIRAGO
Colección: Poesía

ISBN: 978-84-943926-4-1
13,5 x 21,5 cm.
C/IVA   12 €      S/IVA  11,54 €

SHANGAY LILY (Uterolandia, 1963) no cree en nacionalidades, tribus, ni géneros: “mi patria es el vientre de mi madre”, suele responder a quien le pregunta de dónde es, “mi pueblo es feminista y por lo tanto sin apellidos patrilineales, nosotras creamos nuestra identidad, nuestro nombre-alma, como los esquimales Inuit”, añade a quien intenta averiguar su “nombre de verdad”. Es un cuerpo disidente pionero que haluchado desde muy diversos ámbitos del activismo queer, gay y feminista. Fue la primera drag-queen que conoció España. Creó el Shangay Tea Dance (1993), primera  esta temática gay, y el Shangay Express, primera revista gay gratuita. Fue de los primeros en mostrar abiertamente su homosexualidad en televisión, triunfando en numerosos programas como La noche prohibida (Antena 3, 1995), Corazón de… (TVE, 1998-2000), o el reality La Granja de los famosos (Antena 3, 2004) que le llevaría a rechazar el medio denunciando la manipulación de cualquier disidencia. Se centró entonces en su artivismo con acciones tan importantes como interrumpir una conferencia de Mariano Rajoy para denunciar la homofobia del PP a raíz de declaraciones del candidato a presidente contra el matrimonio homosexual. Ha publicado las novelas Escuela de Glamour (Plaza & Janés, 2000) y Machistófeles (Suma de Letras, 2002), los ensayos Hombres… y otros animales de compañía (Temas de Hoy, 1999) y Mari, ¿me pasas el poppers? (DeBolsillo, 2002), y sus textos teatrales en La vida en rosa, en rojo y en violeta (Atrapasueños, 2013). Escribe su reconocido blog Palabra de artivista en el diario Público. shangaylily@shangaylily.com

 

PLASMA VIRAGO. Plasma fue un analista excepcional de su época. Sus dotes de observación y su capacidad de “plasmar” (se ha discutido mucho si fue esa la razón de su nombre) lo que le rodeaba le convierten en el más sobresaliente cronista de un tiempo convulso, oscuro y confuso. Sin lugar a dudas, la enseñanza principal que la vida y obra de Plasma Virago nos dejó fue esperar cuando no creemos que ya ocurra.