Rituales de identidad

Rituales de identidad

Ricardo Fernández Moyano
RITUALES DE IDENTIDAD
Colección: Poesía

ISBN: 978-84-8374-950-0
72 págs. 120 grs. 13 x 21,5 cm.
Encuadernación: Rústica con solapas
C/IVA 11€ / S/IVA 10,58€

RICARDO FERNÁNDEZ MOYANO. Natural de Minaya (Albacete). Nacido en 1954. Es profesor de E.G.B. en la especialidad de Ciencias Humanas. Desde 1992 reside en Zaragoza, donde trabaja como educador de discapacitados intelectuales. Miembro de la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón. Ha publicado los libros de poemas Tras la huella del tiempo, Diputación de Albacete 1996, Transparencias, Devenir Madrid 2002, Paseo por el parque junto a otros autores, libro de haikus inspirado en el Parque Grande de Zaragoza en las cuatro estaciones del año. Editorial El Taller del Poeta Pontevedra 2006 y La voz en la memoria, Bubok Madrid 2009. El trabajo de investigación Poetas suicidas: sensibilidad o supervivencia, Olifante (colección Papeles de Trasmoz). Tarazona (Zaragoza) 2009. Ha publicado sus poemas en diversas revistas literarias y ha sido incluido en varias antologías poéticas.

RITUALES DE IDENTIDAD. “No tengo más remedio que escribir, / dejar regueros de vida en la vida / en esta estéril lucha contra el tiempo” Son versos de un libro anterior, Transparencias (2002), de Ricardo Fernández Moyano (Minaya, Albacete, 1954) En ellos deja claro que la escritura no es para él cualquier cosa: “Escribir es vivir en agonía”. Antes, había explicado la relación amorosa en otro libro, Tras la huella del tiempo (1996): “me elevé a tus pupilas abismales,/ me diste un beso larguísimo, cas/ eterno, y juntos inventamos el amor” Y antes de escribir este que hoy tienes en tus manos, amigo lector, consagró un poemario apasionado en homenaje a la madre del poeta, La voz en la memoria (2009), donde declaraba: “Hay muertes que te acercan a la muerte”.
En Rituales de identidad encontrarás la misma pasión por la escritura en la primera parte, el mismo amor encendido en la segunda, la misma búsqueda de la serenidad en medio de la noche y de la ausencia. Los mismos temas pero escritos más allá, desde una perspectiva más madura y más sintética. Porque el poeta evoluciona, se busca en la escritura queriendo saber quién es, “y solo el mar responde a mi llamada”.